CenterBrok elige Málaga para su Convención Nacional, con ponencias donde se han abordado temas relevantes en el sector como son el relevo generacional en las corredurías y el debate entre concentración y asociación como dos cuestiones decisivas para garantizar continuidad, profesionalización y competitividad.
La Convención Nacional de CenterBrok, que acaba de celebrarse en Málaga, ha reunido a profesionales del sector asegurador para analizar algunos de los desafíos que ya están marcando la evolución de la mediación. Entre los asuntos abordados, el encuentro ha puesto especial atención en el auge del riesgo cyber, el impacto real de la inteligencia artificial y la digitalización en el negocio asegurador y la necesidad de afrontar el relevo generacional en las corredurías como un proceso de continuidad y profesionalización.
Uno de los mensajes más claros de la convención ha sido que el cyber ha dejado de ser un producto técnico o reservado a grandes empresas para convertirse en una cuestión de continuidad de negocio para pymes, autónomos y profesionales. La ponencia específica sobre esta materia insistió en que cualquier empresa que dependa de sistemas, datos, proveedores tecnológicos o actividad digital está expuesta a incidentes con impacto operativo, económico, legal y reputacional, por lo que este riesgo debe incorporarse ya al análisis habitual que realiza el corredor sobre sus clientes empresa.
Durante la sesión se defendió además que una solución cyber eficaz no puede limitarse a una póliza tradicional, sino que debe integrar prevención, cobertura y respuesta. También se puso el foco en la necesidad de trasladar este producto al cliente en lenguaje de negocio, ayudándole a entender no solo la exposición, sino también qué hacer cuando se produce un incidente. En ese sentido, la convención subrayó la importancia de que el corredor conozca bien la anatomía práctica de la póliza, los tiempos de comunicación, la activación de especialistas y el papel que desempeña en las primeras horas de una crisis.
La mesa dedicada a IA, automatización y digitalización coincidió en que la transformación tecnológica del seguro ya es real, aunque todavía debe aterrizarse con más utilidad práctica en el día a día de las corredurías. Las intervenciones señalaron que estas herramientas están aportando valor en ámbitos como la emisión, la gestión documental, los siniestros, el análisis de datos o la comunicación con el cliente, y que también pueden ayudar a detectar oportunidades comerciales dentro de la cartera. Al mismo tiempo, se insistió en que su desarrollo debe ir acompañado de supervisión humana, seguridad, protección de datos y criterio profesional.
La conclusión compartida fue que la tecnología no debe alejar al corredor del cliente, sino permitirle dedicar más tiempo a lo que realmente aporta valor: el asesoramiento, la interpretación de riesgos y el acompañamiento en decisiones relevantes.
La convención reservó también un espacio destacado al relevo generacional en las corredurías familiares, abordado desde experiencias reales de la propia red. La sesión puso de relieve que esta transición no debe entenderse solo como una cuestión familiar, sino como un proceso estratégico que exige planificación, formación, transferencia de conocimiento y desarrollo de nuevas capacidades de gestión y liderazgo. Entre las necesidades planteadas surgieron con fuerza ideas como programas específicos de gerencia, mentoring y herramientas que ayuden a profesionalizar mejor este proceso en las corredurías.
Otro de los debates giró en torno a la concentración del mercado y al papel que pueden jugar las redes profesionales como alternativa para que las corredurías ganen dimensión sin perder independencia. La mesa concluyó con una idea clara: el verdadero riesgo para la correduría no es solo la concentración, sino quedarse aislada en un entorno que exige más tecnología, más eficiencia y más capacidad de adaptación
Junto a estos cuatro bloques, la Convención Nacional de CenterBrok abordó también otros temas relevantes para la mediación, como los nuevos hábitos del cliente y la experiencia de servicio en la relación entre compañía y corredor.
El encuentro concluyó con una idea de fondo compartida por buena parte de las ponencias: el futuro de la mediación pasa por combinar especialización, cercanía, adaptación tecnológica y visión empresarial.
