Aon, firma líder en servicios profesionales a nivel global, ha publicado los resultados de su pimer informe “Human Capital Trends Study”, que revela una brecha crítica en el núcleo de las estrategias de IA de las empresas: las organizaciones reconocen que sus personas impulsarán el éxito de la IA, pero no están invirtiendo en sus estrategias de personas.
Según el estudio, el 88% de los empleadores coincide en que la IA exigirá que su plantilla desarrolle nuevas habilidades, y sitúa capacidades humanas como la adaptabilidad, el liderazgo y la gestión del cambio como los impulsores más críticos del éxito en los próximos tres años, incluso por delante de las habilidades técnicas.
Sin embargo, este reconocimiento no se está traduciendo en acciones. Aunque el 73% de las organizaciones ya ha desplegado o está pilotando programas de IA, solo el 18% afirma que la mayor parte de su plantilla ha participado en programas de reciclaje o mejora de competencias (reskilling o upskilling) en IA durante el último año. La limitación de recursos o presupuestos de formación se cita como el principal obstáculo para desarrollar habilidades internamente, pero solo el 28% ha contratado a empleados con experiencia en IA, confirmando que se sigue confiando en el desarrollo del talento interno.
El resultado es una desconexión entre lo que las organizaciones saben que impulsará el éxito y cómo están priorizando los recursos, una brecha que está emergiendo como un riesgo material para el valor de la empresa.
“Los ganadores en la aplicación de la IA liderarán con estrategias de personas de primer nivel”, afirma Greg Case, presidente y CEO de Aon. “La IA representa una oportunidad histórica de crecimiento, especialmente para las organizaciones que abordan la transformación con una perspectiva tanto humana como tecnológica. Al cerrar la brecha entre la ambición y la preparación, los líderes pueden actuar con confianza, reforzar la resiliencia a largo plazo y ganar hoy y en el futuro”.
Riesgos para la Plantilla: el eslabón perdido entre el gasto en IA y el valor empresarial
A medida que las organizaciones invierten con fuerza en IA, muchas están desplegando la tecnología más rápido de lo que desarrollan las habilidades, las estructuras y el apoyo humano necesarios para que sea efectiva. El estudio concluye que muchas organizaciones siguen priorizando las ganancias de eficiencia a corto plazo por encima del desarrollo de capacidades a largo plazo. El 80 % de las organizaciones cita la automatización de tareas rutinarias como un objetivo principal de la IA; solo el 35 % prioriza la mejora y el reciclaje de competencias de la plantilla.
Al mismo tiempo, el 84% de los empleadores afirma que las habilidades blandas (soft skills) se volverán más importantes a medida que aumente la automatización, y el 37% de los líderes identifica las futuras brechas de habilidades de la plantilla como su principal preocupación en los próximos cinco a diez años. Este patrón pone de relieve una clara desalineación: las organizaciones priorizan la automatización mientras, a la vez, reconocen que las capacidades humanas determinarán si la IA ofrece resultados.
El estudio subraya que los riesgos relacionados con las personas son además riesgos para el negocio. La preparación de la plantilla influye en la eficacia con la que las organizaciones convierten el cambio tecnológico en resultados para la empresa, lo que la convierte en un factor diferencial en un entorno que avanza rápidamente. Cuando los líderes no tienen expectativas claras y límites sobre cómo se utiliza la IA, o cuando los esfuerzos de preparación van por detrás del despliegue, las organizaciones se enfrentan a una adopción más lenta, una ejecución fragmentada y una mayor exposición operativa y reputacional.
Resultados en España
- En España, la madurez de los datos es nueve puntos porcentuales superior a la media mundial, pero esto no siempre se traduce en una gestión proactiva del capital humano.
- Solo el 19 % de las organizaciones cuenta con una propuesta de valor al empleado (EVP) definida.
- Únicamente el 24 % percibe un compromiso sólido y visible de la dirección con el bienestar.
- La transparencia salarial puede ser una ventaja competitiva, pero España se sitúa once puntos porcentuales por debajo de la media global, elevando el riesgo de decisiones retributivas incoherentes y de pérdida de confianza.
El éxito de la IA depende de las personas, pero la mayoría de las organizaciones sigue centrando la inversión en la tecnología. Es en este punto donde se genera una pérdida de valor. Para cerrar la brecha de preparación, es necesario un enfoque coordinado de habilidades, confianza, gobernanza y liderazgo para garantizar que la inversión se traduzca en rendimiento sostenible y resiliencia.
Convertir la inversión en IA en impacto
Más allá de identificar riesgos, el Estudio de Tendencias de Capital Humano de Aon describe acciones prácticas que las organizaciones pueden llevar a cabo para cerrar la brecha de preparación y desbloquear el valor de la IA. Estas incluyen: alinear la estrategia de IA con la planificación de la fuerza laboral; evaluar las capacidades en IA y las necesidades de habilidades futuras e invertir en programas estructurados de recapacitación (reskilling) y mejora de habilidades (upskilling) a nivel organizacional; fortalecer las capacidades de liderazgo para guiar el cambio con una gobernanza clara y marcos de control; y usar datos y analítica de personas más maduros y conectados para tomar decisiones más inteligentes sobre dónde invertir. Las organizaciones que actúan con determinación pueden construir fuerzas laborales más resilientes, seguras y productivas, y hacer realidad todo el potencial de la IA.
A medida que se acelera la adopción de la IA, las organizaciones se enfrentan a una elección clara: seguir priorizando únicamente la tecnología o invertir en igual medida en la fuerza laboral necesaria para que esta sea efectiva. Aquellas que cierren la brecha entre la intención y la acción mediante el desarrollo de habilidades, el fortalecimiento de la cultura y el empoderamiento del liderazgo estarán mejor posicionadas para convertir la IA en una ventaja competitiva duradera.
Lee el informe “Human Capital Trends Study” completo aquí (resultados España página 89)