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El valor de las corredurías ADECOSE

 El principal valor de las corredurías de ADECOSE es el asesoramiento profesional y el carácter empresarial que ofrecen a sus clientes.

Esta frase resume la clave de nuestra labor y el valor añadido que reciben los clientes que depositan su confianza en las empresas asociadas a ADECOSE. Las corredurías, y los profesionales que trabajan en ellas, se esfuerzan cada día en ofrecer el mejor servicio a sus clientes (empresas y particulares), tanto en la contratación de sus seguros, en particular asesorándoles en la gestión de siniestros, como en la relación con las compañías aseguradoras.

Gracias al profundo conocimiento que las corredurías tienen del sector asegurador y a su total independencia de cualquier compañía, son capaces de ofrecer a cada cliente el producto que mejor se adapte a sus necesidades concretas al mejor precio.

El rigor en el asesoramiento al cliente es uno de los principales valores de las corredurías, ya que es clave a la hora de prevenir riesgos a los clientes garantizando su seguridad.

De acuerdo con el último Informe Anual del Servicio de Reclamaciones de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones, en 2011 sólo se produjeron 92 reclamaciones contra los corredores y corredurías, 45 menos que en 2010. Además estas 92 reclamaciones fueron solo un 0,9% del total de reclamaciones del conjunto del sector en 2011 que ascendieron a un total de 9.778 reclamaciones. Estos datos demuestran las escasísimas incidencias que generan los corredores y corredurías, una canal de distribución del seguro esencial que aporta seguridad y valor al cliente.

Artículo 26 de la Ley 26/2006 de 17 de julio de Mediación de Seguros y Reaseguros Privados:

  1. Son corredores de seguros las personas físicas o jurídicas que realizan la actividad mercantil de mediación de seguros privados definida en el art. 2.1 de esta Ley sin mantener vínculos contractuales que supongan afección con entidades aseguradoras, y que ofrece asesoramiento independiente, profesional e imparcial a quienes demanden la cobertura de los riesgos a que se encuentran expuestos sus personas, sus patrimonios, sus intereses o responsabilidades.

    A estos efectos, se entenderá por asesoramiento independiente, profesional e imparcial el realizado conforme a la obligación de llevar a cabo un análisis objetivo de conformidad con lo previsto en el art. 42.4 de esta Ley.
  2. Los corredores de seguros deberán informar a quien trate de concertar el seguro sobre las condiciones del contrato que a su juicio conviene suscribir y ofrecer la cobertura que, de acuerdo a su criterio profesional, mejor se adapte a las necesidades de aquél; asimismo, velarán por la concurrencia de los requisitos que ha de reunir la póliza de seguro para su eficacia y plenitud de efectos.
  3. Igualmente, vendrán obligados durante la vigencia del contrato de seguro en que hayan intervenido a facilitar al tomador, al asegurado y al beneficiario del seguro la información que reclamen sobre cualquiera de las cláusulas de la póliza y, en caso de siniestro, a prestarles su asistencia y asesoramiento.